Estimado profesor Matamoros:
No había
escuchado una canción tan bonita del título que cubre el final de esta
crónica, que la versión de la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica,
que adorna al final la misma. Así que me encantó sentirme, aunque fuese
por un día, también ¡costarricense!:
Caissa... como una chica de Ipanema:
Un fuerte abrazo desde TENERIFE - ISLAS CANARIAS - ESPAÑA
Angel Jiménez Arteaga

No hay comentarios:
Publicar un comentario